sábado, 28 de marzo de 2009

Cuando la mano sujetaba su sonrisa, algo más secreta que los bosques escondiendo a sus hijos del sol, algo más libre que el naciente espejo de sus ojos cerrados
/población de pájaros grises -le devuelven los fantasmas que aún cubren los espirales de un árbol desnudo.

Entonces las trampas
Klimt
Él Arbol
Un pájaro
El hombre
Sus sombras
Las sombras

Las sombras que perdieron las batallas en la última galería de la noche Despúes, la canción pálida. Una grieta amenazante en los párpados de un reloj… Las horas, su Continuidad.
Y la mano ya no es su mano. Pero sujeta la sonrisa, mientras amanece la sujeta en verbos, en palabras horizontales, en gestos verticales Del grito /Algo más secreta que sus dedos recorriendo los labios de la mujer -Hija del viento- algo más libres que un sujetarse las sonrisas- por cencanía del no lugar, la no frontera- del vértigo- hasta el vértigo-

No hay comentarios: