Esta noche. La península es atrapada por una muralla de agua Mis piernas no dejan de buscar un borde en la ventana, así como su galería no deja de adentrarse sin boca en el mar. La memoria. Mis piernas, La fiebre, El viento. Aún en la soberanía de los muelles. El viento
Una canción sin permiso regresa el deseo y dos cafés.
Lo amargo. El viento
Otra vez
El miércoles y su noche, dos puntos de fuga iluminan la misma ventana que ahora es atravesada por mi cintura. Torcida la vértebra que mide las horas. un péndulo
Anoche. mi noche, silencio, lejanía, un poema…
Ni en los espejos
La aventura no termina jamás
Y tus ojos me buscan
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