Ulises, el camino ha grabado el eco del mar. Los ojos lo saben, nuestros ojos lo saben. Ya no tenemos rincones en donde ocultarlo. El naufragio nos vence en la lluvia. Pero no siempre lloverá sobre aquel mirador.
Chile tiene frío Ulises. Yo le temo. // Después de algún escalofrío intento guardar algo de auxilio en el viento. Pero el auxilio también es asfixia. Ya no respiramos aquí, hay tanta sequía como en el desierto más rojo del mundo que es el mismo desierto donde el sol no perdona. Y aunque ya no respiramos, vivimos y también suspiramos. Las noches nos están amparando, porque sabemos que no mienten (al parecer las sombras algo de respeto nos tienen).
De la angustia es mejor no saber. Las hormigas me visitan.
Somos en el abismo. Venturosos.
Las palabras nunca te supieron callar.
el polvo nunca preciso tu nombre
Ulises
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